Desde la sección “Te Recomendamos”, proponemos una sesión de cine muy diferente para hablar de salud mental desde una perspectiva poco común que generará debate y celebrar el 20 aniversario de su estreno.
En el mundo cinematográfico, hay muchas películas que nos
cuentan cómo se ha visto la salud mental a lo largo de diferentes periodos
históricos, usando el miedo y la violencia muchas veces como hilo conductor
perpetuando los mitos que acompañan a las personas que en algún momento de su
vida se han encontrado con problemas de salud mental y en otras ocasiones
sucede al contrario mostrando las capacidades, sus dificultades y esfuerzos en
el día a día que ayudan a romper el estigma.
Una de esas películas que te hace reflexionar sobre cómo lo
vemos es “Gritos en el pasillo” del director Juanjo Ramírez, en la que un
reputado ilustrador de cuentos infantiles recibe el encargo de decorar las
habitaciones del recinto para hacer más agradable la estancia a los internos. A
partir de ahí la atmósfera cambia para descubrir que el director de la
institución guarda un secreto.
Esta película de terror y comedia tiene la peculiaridad de
estar protagonizada en su totalidad por cacahuetes reales. Su trama está
ambientada en el típico manicomio de las películas de miedo con un interesante
giro de guion que a través de humor negro desactiva el drama institucional en
el que se encuentran los cacahuetes.
A pesar de ser una película de bajo coste y serie B,
encontramos conexiones literarias con “Los reglones torcidos de Dios” de
Torcuato Luca de Tena donde la protagonista al igual que nuestro cacahuete
entra a un sistema con sus propias reglas y secretos donde tendrá que aprender
a vivir con ellas; o con clásicos del cine del suspense y terror psicológico
como “Alguien voló sobre el nido del cuco” de Milos Forman, entre otras.















